| Ignacio's profileLa Taberna del RegidorPhotosBlogLists | Help |
|
June 19 Teoría de Cuerdas I: Modelos enfrentados
Pero tan limitados somos, que nuestra capacidad para desear es más potente que la que disponemos para comprender. Sin embargo, pese a la imposibilidad de poder afirmar con certeza una explicación de nuestra presencia en este universo, una respuesta clara a las incógnitas que encierran las leyes físicas, hemos sido capaces de desarrollar unos modelos que nos permiten describir los fenómenos que nos rodean. A finales del siglo XIX, los físicos de la época creían estar en posesión de todo el conocimiento existente, creían tener todas las fórmulas que describían el comportamiento del Universo. Tal era su seguridad que se atrevieron a afirmar que, conociendo la posición y la cantidad de movimiento, -que no es otra cosa que una combinación entre la masa y la velocidad- de cada partícula, serían capaces de predecir el futuro, de modelar todo fenómeno que esté por darse. Sin embargo, a principios del siglo XX comenzó una revolución física de la mano de un trabajador de una oficina de patentes: Albert Einstein. Él fue el artífice de la teoría de la relatividad general, que hizo que las asentadas bases en las que se edificó gran parte de la física clásica, las Leyes de Newton, comenzaran a tambalearse. Ésta era una teoría que afirmaba que existía un tejido de cuatro dimensiones formado por el espacio tridimensional y el tiempo, que, en presencia de masa, se curvaba como si de un tejido elástico se tratara, provocando desviaciones en las trayectorias de otras masas, que seguían la curvatura que había adquirido dicho tejido. Estas desviaciones no son otra cosa que la fuerza de la gravedad descrita por Newton. Poco tiempo después llegó la revolución atómica. Böhr y su equipo, entre otros, modelaron la estructura del átomo, modelo del que surgió la mecánica cuántica. Esta es una teoría basada en las probabilidades, y es opuesta a la suave y predecible teoría de la relatividad general. Se trata de una teoría caótica, que permite posibilidades que la física, y el sentido común, prohíbe, como por ejemplo la penetrabilidad de los cuerpos, pero que nunca ha arrojado un resultado erróneo. Es idónea para predecir fenómenos a escalas atómicas. Pronto ambas teorías chocaron frontalmente. Pese a que una describe entornos de masas enormes, y otra el mundo de lo microscópico, existen puntos del Universo que cumplen ambas condiciones, y que, al aplicar las ecuaciones, nos catapultan a un resultado absurdo. Lo cierto es que, hoy en día, seguimos conviviendo con leyes contradictorias que rigen los fenómenos que podemos contemplar, cada una a una escala determinada. El sueño del físico de hoy en día, en lo que trabajan ahora grandes equipos de científicos, no es más que el sueño que ocupó a Einstein gran parte de su vida: conseguir una teoría unificadora, tanto compatibilizando ambos modelos, como relacionando los cuatro tipos de fuerzas que existen: electromagnética, nuclear fuerte, nuclear débil, y gravitatoria. La principal candidata en estos momentos es la denominada Teoría de Cuerdas. Ésta afirma que todo, absolutamente todo, está formado por minúsculas cuerdas, de tamaño mucho menor que las partículas subatómicas, que mediante diferentes formas de vibrar son capaces de generar, tanto la realidad que podemos ver, como la que somos incapaces de observar. Esta teoría no está exenta de dificultades. Hasta ahora, no se ha podido más que esbozar la superficie del contenido de dicha teoría, pero sí que se puede adivinar que, en caso de ser cierta, puede dar respuesta a algunas de aquellas históricas preguntas que han acompañado al ser humano en su paseo por la vida. ¿Es nuestro Universo el único? ¿Cómo está regido? ¿Cuántas dimensiones existen además de las cuatro a las que estamos habituados? ¿Por qué por una de ellas, el tiempo, no podemos movernos con libertad? ¿Existe realmente el tiempo, o no es más que una ilusión? Una respuesta a estas escalofriantes preguntas puede estar encriptada en esta teoría, que no es otra cosa que la desesperada búsqueda del ser humano por comprender, por rebasar los límites que nos definen. En definitiva, no es más que la lucha del ser humano por comprenderse a sí mismo.
Continuará… Nacho Comments (8)
TrackbacksThe trackback URL for this entry is: http://ignaciomoncada.spaces.live.com/blog/cns!16EC56FFE483C0ED!535.trak Weblogs that reference this entry
|
|
|